Tras estallar la revolución en Rusia y la abdicación del zar, el imperio zarista perdió todo su poder y como consecuencia, sus miembros fueron desterrados y posteriormente asesinados. Desde entonces, hay muchas hipótesis sobre su muerte.
Se dice que la pequeña de las hijas del zar, Anastasia Nicoláyeva Románova, sobrevivió a la desgracia de la familia real, ayudada por un soldado ruso que posteriormente fue ejecutado. Este hecho dio lugar al nacimiento de la leyenda de Anastasia, que ha tenido durante décadas a historiadores y científicos investigando acerca del tema.
Según los historiadores, los zares y sus hijos fueron asesinados cruelmente y, después, bañados en ácido sulfúrico antes de ser enterrados para que no pudieran ser reconocidos.
Anastasia, 1904
En 1920 apareció Anna Anderson, una mujer cuyo gran parecido a la gran duquesa contribuyó a expandir el rumor de que quizá Anastasia Románov había sobrevivido a la masacre. Por entonces, nadie podría entender como era posible que tuviera tantos recuerdos de la familia imperial si no hubiera sido la auténtica. En octubre de 1928,la abuela paterna de Anastasia, que había permanecido recluida en un castillo de Dinamarca tras la muerte de su familia, la reconoció como nieta antes de su fallecimiento, después de un tiempo en que le inundaban las dudas de la identidad de aquella joven. Anna Anderson no tuvo una exsistencia fácil, e incluso fue necesario que compareciera ante los tribunales para probar que era realmente quién decía.
Después de morir la supuesta Anastasia, se empezó a investigar la posibilidad científica de que ella fuera la auténtica hija del zar Nicolás II. Un grupo de científicos, espeólogos, geólogos, genéticos y otros expertos de la medicina hallaron los restos de la familia imperial en 1991. En 1998, y gracias a las pruebas demostradas con el ADN, se supo que todos los cadáveres encontrados pertenecían a la familia imperial. Los siete componentes eran el Zar Nicolás II, su esposa y todos sus hijos. Para la confirmación pidieron muestras de ADN a diferentes miembros de la realeza europea más cercana a los Románov.
Los análisis y muestras de ADN de Anna Anderson que pudieron ser rescatados, fueron comprobados y la resolución demostró que aquella mujer no era la auténtica Anastasia Nicoláyeva Romanova que había defendido ser durante toda su vida. Ahora descansa bajo una lápida que dice: Anastasia Manahan 1901-1984.
Su genética fue comparada con las familias de una lista de desaparecidos entre 1918 y 1920 y se halló que Ana Anderson no era realmente ella. Su nombre bautismal era el de Franziska Schanzkowska, nacida en Pomerania (Polonia) el 16 de diciembre de 1896 y desaparecida en marzo de 1920. Al parecer, perdió la memoria cuando trabajaba en una fábrica de Berlín, y al ser encontrada cerca de un puente de aquella ciudad, asumió los relatos de Anastasia que su marido le contó como si se tratara de su propia vida. Estuvo casada con el soldado Tschaikovsky (ruso-polaco) que estuvo presente en la matanza a los Romanov en 1918.
En los cinco siguientes videos, hay un resumen completo de la historia de la última familia imperial Rusa. Centrados especialmente en la vida de Anastasia Romanov. La duración total es de 25min 52segundos.
Tras estallar la revolución en Rusia y la abdicación del zar, el imperio zarista perdió todo su poder y como consecuencia, sus miembros fueron desterrados y posteriormente asesinados.
Desde entonces, hay muchas hipótesis sobre su muerte.
Se dice que la pequeña de las hijas del zar, Anastasia Nicoláyeva Románova, sobrevivió a la desgracia de la familia real, ayudada por un soldado ruso que posteriormente fue ejecutado. Este hecho dio lugar al nacimiento de la leyenda de Anastasia, que ha tenido durante décadas a historiadores y científicos investigando acerca del tema.
Según los historiadores, los zares y sus hijos fueron asesinados cruelmente y, después, bañados en ácido sulfúrico antes de ser enterrados para que no pudieran ser reconocidos.
Por entonces, nadie podría entender como era posible que tuviera tantos recuerdos de la familia imperial si no hubiera sido la auténtica.
En octubre de 1928,la abuela paterna de Anastasia, que había permanecido recluida en un castillo de Dinamarca tras la muerte de su familia, la reconoció como nieta antes de su fallecimiento, después de un tiempo en que le inundaban las dudas de la identidad de aquella joven.
Anna Anderson no tuvo una exsistencia fácil, e incluso fue necesario que compareciera ante los tribunales para probar que era realmente quién decía.
Después de morir la supuesta Anastasia, se empezó a investigar la posibilidad científica de que ella fuera la auténtica hija del zar Nicolás II.
Un grupo de científicos, espeólogos, geólogos, genéticos y otros expertos de la medicina hallaron los restos de la familia imperial en 1991. En 1998, y gracias a las pruebas demostradas con el ADN, se supo que todos los cadáveres encontrados pertenecían a la familia imperial. Los siete componentes eran el Zar Nicolás II, su esposa y todos sus hijos. Para la confirmación pidieron muestras de ADN a diferentes miembros de la realeza europea más cercana a los Románov.
Los análisis y muestras de ADN de Anna Anderson que pudieron ser rescatados, fueron comprobados y la resolución demostró que aquella mujer no era la auténtica Anastasia Nicoláyeva Romanova que había defendido ser durante toda su vida.
Ahora descansa bajo una lápida que dice: Anastasia Manahan 1901-1984.
Su genética fue comparada con las familias de una lista de desaparecidos entre 1918 y 1920 y se halló que Ana Anderson no era realmente ella. Su nombre bautismal era el de Franziska Schanzkowska, nacida en Pomerania (Polonia) el 16 de diciembre de 1896 y desaparecida en marzo de 1920. Al parecer, perdió la memoria cuando trabajaba en una fábrica de Berlín, y al ser encontrada cerca de un puente de aquella ciudad, asumió los relatos de Anastasia que su marido le contó como si se tratara de su propia vida. Estuvo casada con el soldado Tschaikovsky (ruso-polaco) que estuvo presente en la matanza a los Romanov en 1918.
En los cinco siguientes videos, hay un resumen completo de la historia de la última familia imperial Rusa. Centrados especialmente en la vida de Anastasia Romanov. La duración total es de 25min 52segundos.